Nuestra Historia
Laberinto Urbano nació entre azoteas prestadas y buses nocturnos en Medellín. Éramos un grupo de amigos que llevaba grabadoras portátiles para atrapar los sonidos de la ciudad: sirenas, rezos de esquina, risas después de un concierto. Con esos fragmentos y una vieja caja de ritmos armamos las primeras maquetas que luego se volverían "Demo Tape: Laberinto".
El proyecto tomó forma cuando convertimos un taller mecánico abandonado en nuestro laboratorio sonoro. Allí mezclamos percusiones de salsa con sintetizadores brillantes, escribimos letras en paredes de concreto y grabamos el EP "Laberintos de Medianoche" casi sin dormir. El lanzamiento de "Cada Amanecer Te Pienso" y "Fuego De Media Noche" encendió las redes, y la ciudad empezó a reconocerse en nuestras canciones.
Hoy el laberinto se expande con cada gira: plazas en Bogotá, roof tops en Ciudad de México, shows digitales que conectan a quienes escuchan desde Tokio o Buenos Aires. Seguimos componiendo con la misma brújula: contar historias urbanas que abracen la esperanza, transformar el ruido cotidiano en himnos y abrir camino para que más voces nocturnas encuentren su salida.